Sin dejarme vencer
- Máximo Dominguez
- 13 abr 2021
- 1 Min. de lectura
Sin dejarme vencer por la lluvia,
Sin dejarme vencer por el viento,
Sin dejarme vencer ni por la nieve ni por el calor del verano,
Con un cuerpo fuerte,
Y sin deseos,
Sin sentir nunca rencor,
Siempre con una sonrisa tranquila,
Cada día comer un poco de miso,
Cuatro bolas de arroz integral y un poco de verdura,
Sin dejar que nada sea
Para mi propio provecho,
Comprender a través de la correcta observación,
Y no olvidarlo,
En el bosquecillo de pinos que hay en el campo
Vivo en una pequeña cabaña con techo de paja
Si en el Este hay un niño enfermo
Voy allí y le cuido,
Si en el Oeste hay una madre cansada
Voy allí y cargo por ella el fardo de arroz,
Si en el Sur hay una persona que parece estar a punto de morir
Voy allí y le digo que no hace falta temer nada,
Si en el Norte hay una pelea o pleito
Les diré que como es algo trivial lo dejen
En tiempos de sequía derramar lágrimas
En el verano frío andar nervioso
Que todos me llamen marioneta inútil
Sin que nadie me halague
Sin que me cause ningún sufrimiento
Es en esto
En lo que me quiero convertir.
Alabado sea el Bodhisattva de la vía infinita
Alabado sea el Bodhisattva de la vía superior
Alabado sea el Buda Taho de todos los tesoros
Alabado sea el Sutra del Loto
Alabado sea el Buda Shakyamuni
Alabado sea el Bodhisattva de la vía de la pureza
Alabado sea el Bodhisattva de la vía del gozo
*Miyazawa Kenji (1896–1933), poeta budista / este poema se incluye en los libros de textos como ejemplo del “espíritu del pueblo japonés”.

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